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La biotecnología ornamental en la genética

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La Ley de Promoción de la Biotecnología herramienta legal tiene por objeto promover el desarrollo y la producción de la Biotecnología Moderna

La ingeniería genética ha permitido conseguir las primeras rosas cuyos colores llaman la atención por su rareza, como es el caso de las rosas azules y junto a ellas, existen otras flores como los crisantemos, claveles o tulipanes.

Precisamente un mal causado por un virus asoló a los tulipanes que habían sido introducidos hace cien años en Holanda, sus pétalos rayados, moteados y de colores exóticos comenzaron a destacar como emblema de buen gusto y sabiduría; generando una industria alrededor de los tulipanes.

El ser humano ha creado una magia con los polinizadores para originar los colores de las flores, mediante un compuesto llamado antocianina que depende del pH de los pétalos y su estructura química. Las especies vegetales contienen una cifra limitada de antocianinas responsables de los colores violeta o azul y las variedades silvestres con estos colores representan entre el 15 a 20% del total de las mismas.

La ausencia de las rutas de biosíntesis expresa que no es posible obtener coloraciones por medio de los cruces, sin apelar a la modificación genética. La biotecnología y transgénesis se utilizan primordialmente para cultivos agrícolas, aunque se han desarrollado nuevas flores con la biotecnología ornamental.

Actualmente con la transgénesis se han logrado producir 50 plantas ornamentales tomando en cuenta la forma, resistencia a enfermedades y el color.

Las compañías Florigene y Suntory hicieron una investigación basándose en genes azules y seleccionaron a la petunia, fueron trescientos los genes garantes de la gama azul. Los mismos se introdujeron en levadura para evidenciar si producían tal tonalidad y así aislaron a los citados genes azules. Una vez que aseguraron el mercado lo hicieron con rosas rojas pero no consiguieron el pigmento.

Las primeras plantas ornamentales transgénicas mercadeadas en el orbe fueron los claveles azules (Moonseries) que aparecieron en 1997. Sin embargo las rosas azules no se produjeron, pues la estructura química de las antocianinas era obligatoria para conseguirlas.

Se escogieron variedades con un pH mayor ajustándose la proteína de torenia. Nacería en 2012 la primera rosa azul del planeta, llamada rosa Applause de Suntory, aunque por su pH ligeramente ácido no es totalmente azul sino morado.

En 2013, el científico Noanobu Noda eliminó los genes rojos e introdujo el gen azul del pensamiento logrando crisantemos violetas. Cuatro años más tarde, en 2017 surgieron crisantemos azules con la introducción del gen azul de campanilla.

Los cultivos transgénicos están en ascenso. El Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas, ISAAA señaló que en 2017 conquistaron 189,8 millones de hectáreas. Pese a que las siembras ornamentales son menores si se comparan con las alimenticias e industriales; es un mercado atractivo no sólo para el campo de la estética sino para la industria y la farmacia.

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